fibromialgia-invalidez-permanente

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la fibromialgia fue incorporada a la clasificación internacional de enfermedades en 1992. Pese a la gravedad de sus síntomas (cefaleas, dolor de cuello y articulaciones, dificultad para conciliar el suelo, fatiga crónica y hasta depresión y trastornos endocrinos como el hipotiroidismo), la gran mayoría de las solicitudes de incapacidad permanente son rechazadas por el Instituto Nacional de la Seguridad Social. Sin embargo, existe jurisprudencia que fundamenta la reclamación de la pensión vitalicia por invalidez: la Sala de lo Social del TSJ de Cataluña, en sentencia del 24 de febrero (Rec. Suplicación 6239/2014), considera que la fibromialgia es una razón más que válida para obtener la incapacidad y, por tanto, la pensión correspondiente.

Jurisprudencia existente: fibromialgia, incapacidad permanente y pensión vitalicia

El Tribunal Superior de Justicia de Cataluña confirmó que la fibromialgia, junto al síndrome de fatiga crónica (en numerosas ocasiones, asociado al síndrome de fribromialgia) sufridos por el demandante resultaban motivos suficientes para declarar la invalidez permanente. En este sentido, el magistrado indica que la invalidez no solo debe ser reconocida cuando la enfermedad impide el desarrollo de cualquier actividad laboral, sino cuando las limitaciones físicas no permiten la realización de estas tareas con un mínimo de eficacia. En concreto, la sentencia arroja que la fibromialgia sufrida por el demandante «impide el correcto desempeño de todo tipo de trabajo, incluidas las tareas de naturaleza sedentaria y liviana que no requieran la realización de esfuerzos físicos especialmente intensos».

¿Qué documentación necesito recopilar para presentar la solicitud de incapacidad permanente al INSS?

Dependiendo de la trayectoria de la enfermedad y del impacto en la vida laboral del afectado por fibromialgia, la solicitud de incapacidad permanente al INSS puede comenzarse de dos formas: tras una incapacidad temporal, cuando el Instituto Nacional de la Seguridad Social suponga que la dolencia pueda tener un carácter definitivo (después de 545 días de incapacidad temporal); o a través de una solicitud del trabajador, sin que hubiera existido una incapacidad temporal. El afectado interesado en obtener la incapacidad permanente deberá presentar una acreditación de identidad al INSS (DNI en el caso de españoles y NIE para los extranjeros). En el caso de que la solicite un trabajador autónomo, deberá presentar también el justificante de pago de las cotizaciones de los últimos tres meses.

Para recibir la prestación de la Seguridad Social es necesario haber cotizado un mínimo de 180 días en los cinco años anteriores a haber padecido la enfermedad. Si tras haber recibido el tratamiento recetado por nuestro médico de cabecera y distintos especialistas no ha evolucionado favorablemente y, tras los plazos contemplados arriba, podremos solicitar la invalidez permanente.

Consulte con un abogado especializado

Si padece fibromialgia u otra enfermedad cuyo reconocimiento por el INSS es complicado, ponga su caso en manos de un equipo especializado en Derecho Administrativo y Laboral: gracias a las indicaciones de abogados altamente capacitados, podrá lograr que su dolencia sea comprendida por la Justicia y que esta actúe en consecuencia. Si considera que la administración debe declarar para usted la incapacidad permanente porque no puede desempeñar aquellas tareas exigidas desde su puesto de trabajo, contacte con nosotros en el teléfono gratuito 900 100 039, o bien, envíenos su consulta haciendo clic aquí.