Hace poco conseguimos un acuerdo de 50.000 euros para un cliente al que no le diagnosticaron a tiempo dos tumores en el canal medular, a pesar de que eran claramente visibles en la resonancia. El radiólogo los confundió con otra lesión, y ese error retrasó el tratamiento. Cuando finalmente fue intervenido, los tumores habían crecido y las secuelas neurológicas y urológicas fueron mucho mayores. Casos como este requieren un análisis médico y jurídico de máxima precisión. En Martinez-Echevarria trabajamos con peritos altamente especializados, como neurocirujanos, y con profesionales con una amplia experiencia en negligencias médicas.