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El uso del término stalking está cada vez más generalizado entre la sociedad. El delito de stalking u hostigamiento se refiere al acoso continuado que impida el normal desarrollo del ámbito laboral, familiar o personal. Tenido en cuenta en la última reforma del Código Penal, cuenta con una consideración especial en el mundo tecnológico en el que nos encontramos, donde las redes sociales funcionan de escaparate de la vida y resultan una herramienta asumida en la rutina. ¿Qué ocurre cuando se produce un hostigamiento a través de WhatsApp? ¿Cómo actúa la justicia si este acoso reiterado se produce en Facebook, Instagram o incluso YouTube? Analizamos algunos aspectos sobre este fenómeno a continuación.

El delito de stalking según el Código Penal

Definido en el artículo 172 ter del Código Penal, incorporado tras la reforma introducida por la Ley Orgánica 1/2015, se considera autor del delito de hostigamiento a “el que acose a una persona llevando a cabo de forma insistente y reiterada, y sin estar legítimamente autorizado, alguna de las conductas siguientes y, de este modo, altere gravemente el desarrollo de su vida cotidiana”. Además, el Pleno de la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo, en sentencia del 8 de mayo, se pronunció  por primera vez sobre este fenómeno: los magistrados indicaron que no bastaba con que un acontecimiento se produzca de forma puntual, sino que “la conducta para ser delito debe tener vocación de prolongarse el tiempo suficiente para provocar la alteración de la vida cotidiana de la víctima”. En concreto, el Alto Tribunal desestimó el recurso de una mujer que había denunciado a su expareja por cuatro actos de hostigamiento cometidos en una semana. Pese a la poca distancia entre los altercados, “el Supremo rechaza que los hechos encajen en el delito de stalking, y creen que se ha aplicado correctamente por el Juzgado y la Audiencia el delito de coacciones en el ámbito familiar”, pues “el nuevo delito de hostigamiento exige implícitamente una cierta prolongación en el tiempo; o, al menos, que quede patente, que sea apreciable, esa voluntad de perseverar en esas acciones intrusivas, que no se perciban como algo puramente episódico o coyuntural, pues en ese caso no serían idóneas para alterar las costumbres cotidianas de la víctima”.

El Código Penal establece que quien cometa un delito de stalking “será castigado con la pena de prisión de tres meses a dos años o multa de seis a veinticuatro meses“. Además, dichas penas “se impondrán sin perjuicio de las que pudieran corresponder a los delitos en que se hubieran concretado los actos de acoso”, según el artículo.

Denunciar stalking en Internet: acoso en redes sociales sufrido

La incorporación del delito de stalking en el Código Penal español tiene su origen en el Convenio del Consejo de Europa para la prevención y lucha contra la violencia contra las mujeres, cuyo artículo 34 indica que “Las Partes adoptarán las medidas legislativas o de otro tipo necesarias para tipificar como delito el hecho, cuando se cometa intencionadamente, de adoptar, en varias ocasiones, un comportamiento amenazador contra otra persona que lleve a esta a temer por su seguridad”. Los nuevos escenarios en los que se desarrolla la vida laboral y la vida íntima de los individuos ha provocado la necesidad de tipificar el delito de stalking y de aportarle la relevancia que se venía exigiendo.

Los delitos de hostigamiento también se cometen en el ámbito de Internet. De hecho, cada vez son más los individuos que deciden denunciar a los presuntos stalkers (quienes acosan de forma reiterada y limitan la libertad de las víctimas) por los comportamientos que tienen en redes sociales. Este hostigamiento puede producirse de diversas formas, entre las que destacamos las llamadas telefónicas, los mensajes de texto o los comentarios recibidos a través de redes sociales como Instagram, Facebook o YouTube. Así como la popular influencer Lovely Pepa denunció públicamente la situación de acoso a la que se había visto sometida, contar con pruebas documentales y testificales sobre este hostigamento puede ser beneficioso a la hora de denunciar por stalking en Internet. Un abogado especializado en Derecho Penal le podrá orientar sobre cómo obtener dichas pruebas.

Estoy sufriendo un delito de stalking, ¿cómo debo actuar?

Antes de que el delito de stalking estuviera recogido en el Código Penal, diversas conductas que alteraban la vida de las víctimas no estaban consideradas como hechos delictivos. Sin embargo, tras la incorporación del artículo 172 ter, aquellas acciones que impliquen vigilancia, persecución o búsqueda de cercanía física; contacto o intento de contacto con la víctima, uso indebido de sus datos personales (promoviendo, por ejemplo, que terceras personas contacten con ella); o atentado contra la libertado o patrimonio de la víctima o de una persona cercana; pueden ser denunciadas y condenadas.

Si ha sufrido una situación similar a la que explicamos en este artículo, o ha vivido una experiencia con una tercera persona ajena o no a usted, que altera su tranquilidad y limita el desarrollo habitual de su vida, puede que esté experimentando una situación de stalking. Un abogado experto en Derecho Penal analizará su caso sin compromiso, valorando la viabilidad del mismo y ofreciéndole las mejores opciones para su resolución. Si lo desea, puede contactar con el equipo de Martínez-Echevarría Abogados en el teléfono gratuito 900 100 039, o bien, mediante el formulario de consulta.